ATP
El Court de Doris: Mi primera chamba
El trofeo del ATP de Buenos Aires se quedó en casa, otra vez.
Por: Doris Alcívar
En realidad, no fue mi primera chamba, pero sí fue mi primera cobertura internacional.
No me gusta ser autorreferencial ni escribir en primera persona, pero en esta ocasión tomaré esta licencia, pues gracias a MAIN COURT, ¡Esta es mi cancha!
En 2005, asistí por primera vez al ATP de Buenos Aires, quien hubiera imaginado todo lo que vendría después para mí, pero ese no es el tema, estoy para escribir sobre tenis. Es que, si bien no se debe comparar, se puede hacer algunos paralelismos entre la edición 2024 y la de aquel año.
Durante la semana pasada, en Buenos Aires, Alcaraz, tuvo los reflectores encendidos sobre su actuación. En 2005, llegaba un joven Nadal, de apenas 18 años, como la gran promesa del tenis español. Nadal cayó en cuartos de final. ¡Cómo olvidar ese 6-0, 1-6, 0-6 con el que perdió ante Gaudio, quien ganaría el título! El partido con el marcador más extraño que he presenciado hasta ahora. De ahí en más, el español no pararía de ganar.
En esta ocasión, Alcaraz, de 20 años, llegó a la ciudad “que no duerme”, como el campeón vigente. Es decir, Carlos Alcaraz, en 2023 llegó y confirmó el favoritismo, sin embargo, ahora es criticado por algunos porque no muestra el mismo nivel y no ha ganado un trofeo desde Cincinnati. “Intento aprender de los errores y mejorar. Hay muchos momentos difíciles, algunos altibajos y puedes volver a tropezar, pero intentamos que no pase. Desde Wimbledon, la temporada no ha sido del todo buena, pero hemos ido aprendiendo de cara a esta temporada”, ha declarado el español.
¿Hay que seguir comparando a Alcaraz con Nadal?, la respuesta es no. Definitivamente, No. Alcaraz ha dicho que no se considera un “crack”, que “cracks” son Djokovic, Rafa y Federer y alguno más, que para eso hay que ser “bueno en todo y aún le queda mucho por mejorar”, quizás para cubrirse de las críticas de quienes esperan verlo triunfar sin altibajos.
Volviendo al torneo argentino, que ha hecho todos los esfuerzos por convertirse en un ATP 500, sin conseguirlo, no solo garantizó la presencia de Alcaraz, número dos del mundo, sino que llevó a Stan Wawrinka, el consagrado jugador suizo, que es un imán para el público por su carisma y talento.
Por otro lado, en 2005, el argentino Mariano Puerta, recibió un wild card (invitación) y lo aprovechó al máximo pues alcanzó la final. En 2024, la organización otorgó una invitación a otro argentino, Facundo Díaz Acosta, de 23 años, quién superó las expectativas y, se quedó con el trofeo de la vigésimo cuarta edición. El título es el mismo: “El trofeo se quedó en casa”.
El chileno Nicolás Jarry, fue el finalista de este año. Venció a Alcaraz, en semis, suficiente razón para creer que está de vuelta. Díaz Acosta superó a Jarry por 6-3, 6-4 y ganó su primer título ATP y quedará para la historia, porque fue en casa, porque lo ganó mostrando un gran tenis, llegó a la final sin perder un set y, porque marca un nuevo comienzo para su carrera.
Los paralelismos, quizás no son tanto, sin embargo, no quería dejar pasar la oportunidad de recordar la importancia que tiene este torneo para la gira sudamericana, que merece ser ATP 500 y que tal como escribí en 2005 debería ser “parada obligatoria para los especialistas en arcilla, argentinos y españoles” *. Y, vaya que le han dado seguimiento los medios internacionales, especialmente los argentinos y españoles: ¡A Alcaraz, al torneo, a sus protagonistas, al país por el contexto socioeconómico en que hoy se realizó el ATP de Buenos Aires!
*ATP de Buenos Aires, el trofeo se quedó en casa. Doris Alcívar para la edición #33 de la revista Match Point.