ATP
El Court de Doris: El regreso de Nadal
En su columna de opinión, Doris Alcívar habla sobre el regreso de ‘Rafa’ en Barcelona.
Por: Doris Alcívar
Desde enero, cuando anunció en Brisbane que no jugaría en Melbourne, sonaron las alarmas. En ese momento se podía pensar que sería el último anuncio de Nadal previo al anuncio, con mayúsculas, del retiro. Eso todavía no se ha dado, de hecho, esta semana volvió a competir, y ganó un partido, nada más y nada menos que en Barcelona, donde tiene en su haber 12 trofeos, pero sí declaró que esta será su última temporada, que este es el año de su retiro.
“Para mí es un regalo estar en Barcelona. Me lo tomo como mi último año, quiero intentar disfrutar cada momento”, dijo Rafa antes de jugar el Conde de Godó, que también ha dicho, sería el último.
Contra todo pronóstico demostró que pudo volver. No es que alguien deseara su retiro, así sin más, al contrario, era más fuerte el deseo de verlo retirarse como el grande que es, en su casa, la arcilla de Roland Garros.
En el libro “Rafa, Mi historia” (Carlin, 2011), menciona las recurrentes lesiones y dolores, con los que ha lidiado a lo largo de su carrera el mallorquín: “En 2004 el cuerpo dijo basta. Mi trayectoria meteórica sufrió un brusco frenazo por culpa de un hueso del pie izquierdo (…) Había llegado hasta el puesto 35 y volver y recuperar el ritmo después de la pausa – la primera por culpa de una lesión, la primera de una serie de varias, como luego se vería- no fue fácil”.
Actualmente, no quiere detenerse demasiado en hablar de lo que pasa en su cuerpo, de la reciente cirugía en su cadera, quiere disfrutar lo que depare cada nuevo entrenamiento y torneo.
Reitero, no volveremos a ver otro histórico Big Three, como este. Desde luego, no podemos dejar de lado al serbio Novak Djokovic. Pero el “romance” de algunos fanáticos, no permite entrar a alguien más, son ellos dos, el suizo y el español. Los años venideros serán para añorar: Aquella primera vez que se enfrentaron, en Miami, hace veinte años. Esa rivalidad, casi complicidad, ese “FEDAL”, sí, porque eran casi uno solo para la generación que los vio crecer y convertirse en los más grandes amigos y rivales. Que si el encuentro en vivo por Instagram durante la pandemia, que las lágrimas en la despedida de Federer, las risas, las anécdotas, los partidos… ¡Ah, sobre todo los partidos!, seguirán alegrando la vida de los fanáticos alrededor del mundo.
Nadal se ha ido retirando poco a poco, en medio del dolor, ese que su cuerpo no le deja de recordar. Si logra recuperarse y jugar en plenitud de condiciones, que llegue a París, que gane como siempre, que sea ovacionado como se merece y, ya después, que anuncie lo que tenga que anunciar.
Carlin, J. (2011) Rafa, Mi historia. Indicios.