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Alcaraz se llevó la final más larga en la historia de Roland Garros
El español superó a Jannik Sinner en el tiebreak del quinto set, para ganar su quinto Grand Slam y su segundo título consecutivo en París.
Uno de los mejores duelos de todos los tiempos: Carlos Alcaraz conquistó este domingo su segundo título de Roland Garros, revalidando el trono parisino tras la final más larga en la historia del torneo. El español, firme rey de la tierra batida, levantó tres puntos de partido ante el No. 1 mundial Jannik Sinner, al que derrotó en un duelo gigantesco (4-6, 6-7(4), 6-4, 7-6(3), 7-6(2) en cinco horas y 28 minutos) para alzar su quinta copa de Grand Slam, extender un naciente legado en París y consolidarse como figura eterna del deporte, una gesta inenarrable con apenas 22 años. La sonrisa de murciano volvió a cautivar la capital francesa, donde la bandera española ondea con un vigor ampliamente conocido.
«Quiero darle las gracias por todo a mi equipo y mi familia», dijo Alcaraz. «Tengo el privilegio de vivir grandes momentos con vosotros. He tenido la suerte de tener mucha gente que ha venido desde Murcia para apoyarme. Es increíble el apoyo que me habéis dado durante estas dos semanas. A toda la gente que no ha podido venir pero está en casa, muchísimas gracias. Este trofeo también es vuestro».
La Court Philippe-Chatrier recibió a dos jugadores dispuestos a escribir una rivalidad histórica, de esas que marcan una época imborrable en el recuerdo. Alcaraz y Sinner, encaramados a la cima del ATP Tour con una galopante precocidad, cruzaron golpes en el gran templo de la tierra batida, donde la leyenda se escribe forzando los límites del adversario. El choque más eléctrico del ATP Tour, trazado por primera vez en una final de Grand Slam, estuvo repleto de puntos extenuantes y golpes que levantaron de los asientos al graderío. Si el circuito crece desde el espectáculo, este domingo multiplicó su resonancia con París como testigo.
Alcaraz había llegado a la final tras completar un torneo repleto de avisos, entregando mangas en cuatro de sus partidos junto al Bosque de Bolonia. La vitola de vigente campeón espoleó al español en el duelo más importante de todos, elevando el nivel en un escenario que no aceptaba ningún otro camino. Al otro lado de la red aguardaba el No. 1 mundial, un jugador completamente renacido en París, donde nadie había logrado arañarle una sola manga. La figura de Sinner, montado en una racha de 20 victorias en Grand Slam y capaz de frenar a Novak Djokovic con una frialdad absoluta en la semifinal, exigía un esfuerzo de constancia supremo. Y Carlos respondió al encargo.
Fuente: ATP Tour.